Revista Proyexión Guaymas: Son los EEUU quienes presionan para incrementar el Salario Mínimo: Amlo sólo obecede.

Son los EEUU quienes presionan para incrementar el Salario Mínimo: Amlo sólo obecede.

sábado, diciembre 19, 2020

Había resuelto no tocar más temas referentes a la estrategia mediática, política y económica de Andrés Manuel López Obrador y su Gabinete, pero viendo cómo manipulan tan fácilmente a las masas siento la obligación como ciudadano, abogado, docente, comunicador y miembro de una sociedad cegada, que sólo repite lo que otros dicen, a la merced de los tuertos que se autoproclaman guías sociales y políticos, hacer que mis líneas contribuyan de alguna manera a ejercer contrapeso, aunque con esto sólo gane enemistades.

No mis cándidos lectores, lamento decirles que no se trata de “un logro de Amlo” ya que mucho se ha alardeado sobre el aumento al salario mínimo, que no digo que esté mal aumentarlo, al contrario, la dignidad de un mejor salario ha sido una lucha desde que nuestra incipiente nación se emancipó, desafortunadamente nunca se ha podido llegar a una justicia social, primero, por la desorganización y centralización de los poderes, segundo, porque nuestra soberanía es relativa, es decir, está y estará siempre sujeta a la conveniencia de los países poderosos, en particular de los EEUU.

Tenemos que recientemente, el 29 de junio, se publicó en el DOF el Decreto del Tratado de Libre Comercio entre los Estados Unidos Mexicanos, los Estados Unidos de América y Canadá (T-MEC). En el cual el tema laboral es un elemento fundamental que tiene que ver con integrar a lo comercial la parte de los derechos laborales, que pasan desde la libertad y la democracia sindical, fortaleciendo la negociación colectiva, la posibilidad de que trabajadores de una cierta empresa o de una cierta región puedan organizarse de manera colectiva para poder negociar frente a sus emp leadores. Algo que en teoría se escucha muy bonito, pero en nuestro país esto está descobijado, si pensamos en la cantidad de personas que tienen un contrato colectivo auténtico, legitimado.

Para hacer frente a nuevas demandas de los EE.UU, la reforma laboral presentada previamente por López Obrador contempla un desembolso de 900 millones de dólares en cuatro años, destinado sobre todo a mejorar el proceso de resolución de disputas entre trabajadores y empleadores, con la puesta en marcha, entre otras iniciativas, del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. México se compromete a acelerar las tramitaciones, dándose un máximo de 45 días para resolver esas disputas, algo que es difícil de creer, tomando en cuenta la lentitud de la justicia laboral actual.

Una de las grandes anomalías del anterior tratado, el de libre comercio, era que desde su entrada en funcionamiento en 1994 no ha supuesto un incremento paralelo de los salarios mexicanos. En parte la razón es el elevado déficit comercial que EE.UU. mantiene con México. Algo que pone en desventaja a nuestros vecinos, y los hace menos competitivos a razón de los bajos salarios de México.

Incluso con el aumento del salario mínimo decretado por López Obrador, aplicado el 1 de enero de 2019, el salario mínimo mexicano seguía a la cola en Latinoamérica, solo superando el de los países más pobres: Haití, Nicaragua, Cuba y la hundida Venezuela.

En lo que era el mayor incremento en 25 años, el salario mínimo pasó el 1 de enero de 88 a 102 pesos diarios (de 4,5 a 5,2 dólares). Esto situaba el sueldo mensual en 162 dólares, muy por debajo de países con economías de cierto tamaño como Chile (376), Argentina (282), Perú (272), Colombia (242) y Brasil (241), pero también de países con un PIB muchísimo más bajo, como Honduras (379) o República Dominicana (202).

Pensando en las exigencias del vecino del norte, en esa subida salarial López Obrador estipuló que los trabajadores de la franja fronteriza con EE.UU. (en los 43 municipios que están a una distancia máxima de 25 kilómetros de la frontera, que es donde operan muchas de las empresas de maquila transfronterizas), el salario mínimo alcanzaría los 177 pesos al día (9 dólares). El gobierno mexicano se ha comprometido además a subir el salario mínimo al menos un 2% por encima de la inflación cada año.

El incremento sigue a distancia de la cifra vigente en EE.UU. (7,25 dólares a la hora), pero avanza en un objetivo nada fácil marcado ya en el texto inicial del acuerdo: el 30% del trabajo invertido en la industria del automóvil instalada en México –el sector de mayor conexión con la economía estadounidense, además del agrícola– debe recibir salarios de 16 dólares por hora, y deberá ser del 40% (del 45% en el caso de camiones ligeros) para 2023.

Con el aumento del 15 por ciento, el salario mínimo pasará de185.56 a 213.39 pesos diarios en la Frontera Norte y de 132.22 a 141.70 pesos diarios en el resto del país, monto que tuvo la aprobación del Gobierno y el sector obrero, no así del empresariado; por ello, esto constituye el pensar de las empresas que están cargando con grandes retos para evitar el cierre de sus puertas.

El gobierno no toma en cuenta que el salario no sólo se sube por decreto, si no que la economía es la que va marcando la pauta, sin duda los EEUU están forzando a México para igualar salarios, algo que está muy lejano y de no tener cuidado, pudiera traer desastrosas consecuencias financieras para el país.

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