Revista Proyexión Guaymas: La milenaria Rosca de Reyes

La milenaria Rosca de Reyes

domingo, enero 04, 2015

Hasta mediados del Siglo 19, partir la Rosca de Reyes en México involucraba más que la sorpresa de encontrar el haba que coronaría a uno de los asistentes como el rey de la reunión. En esas tertulias del 6 de enero, donde se comía la rosca, acompañada de una taza de chocolate, los solteros podían conseguir pareja, y con un poco de suerte, podía ser alguien de su interés.

En esa tradicional merienda se acostumbraba realizar "la rifa de los compadres", que consistía en colocar en el sombrero de uno de los asistentes papelitos con los nombres de los hombres solteros y en una canastita el de las mujeres solteras. Uno de los asistentes se encargaba de sacar los papelitos para así formar parejas de compadres, relación que daba pie a una amistad o un noviazgo.

Para muchos de los mexicanos que este 6 de enero partirán la tradicional Rosca de Reyes, esa es una práctica desconocida, así como para otros es la historia que hay detrás de ese pan circular, cubierto con azúcar, acitrón, frutas secas y otros ingredientes, y que, según la tradición cristiana, evoca el momento en que José y María escondieron al niño Jesús para salvarlo de Herodes.

Algunas versiones sobre el origen de este pan se refieren a una costumbre judía que consistía en recordar cuando salvaron a los niños de una muerte dictada por Herodes, escondiéndolos en tinajas de harina. Así, el 6 de enero comían pan sin levadura, en el que metían un muñeco de barro.

Esa costumbre fue retomada por los cristianos, quienes la vincularon con la historia de la visita de los Reyes Magos y la celebración de la Epifanía, cambiando el pan sin levadura por pan de harina blanca y levadura, cocida en forma de rosca, añadieron miel y el adorno con frutos del desierto, como higos y dátiles.

Otras interpretaciones vinculan esta tradición con las fiestas saturnales romanas, celebradas entre el 17 y el 26 de diciembre. Era una festividad dedicada a Saturno, dios de la agricultura o del fuego, donde se regalaban panes redondos con higos, dátiles y miel a los esclavos.

Una fusión de todas esas creencias llegó a México con los españoles, en cuyas tierras la costumbre era que quien sacara del trozo de pan una haba, era nombrado "Rey de la Faba" y durante un año recibía homenajes y regalos. Ya en la Nueva España esa tradición sufrió variaciones: se escondía una haba y quien la encontraba se convertía en el rey de la reunión.

Con el tiempo, el haba fue sustituida por un muñeco de porcelana, luego se cambió por uno de plástico.

En México esta tradición forma parte de un circuito festivo que comienza con las posadas de Navidad y culmina con el día de la Candelaria, el 2 de febrero.

Quien encuentra el muñequito de la rosca deberá vestir a la imagen del Niño Jesús del Nacimiento y presentarlo en la iglesia el 2 de febrero. Al final de la presentación, debe ofrecer una fiesta con tamales y atole.