Revista Proyexión Guaymas: CLXII aniversario de la batalla de Guaymas

CLXII aniversario de la batalla de Guaymas

martes, julio 19, 2016

“Los urbanos de Guaymas son maniquíes de papel que veréis derrotados al primer disparo" Gaston Raousset de Boulbon

Proyexión.- El 13 de julio del año 1854 tuvo lugar una invasión a territorio mexicano, que fue completamente abatiida por los patriotas mexicanos.

Gastón Raousset Conde de Boulbon al mando de una fuerza de filibusteros extranjeros desembarcó el 1º de julio de 1854, en las costas de Sonora con el objeto de formar una república con los territorios de Sonora, Chihuahua, y Durango.

El día 13 de julio de 1854 la señora Loreto Encinas de Aviles avisa a las tropas mexicanas el inicio de los ataques de los franceses; eran alrededor de 400 hombres; el general José María Yáñez, secundado por el también General Domingo Ramírez de Arellano, tenía una base firme de 300, más varios centenares de irregulares comandados por Don Cayetano Navarro; los dos bandos contaban con varias piezas de artillería.

A pesar de que los invasores les superaban en número, pues eran alrededor de 400 mercenarios franceses y de diversas nacionalidades, las tropas mexicanas desde el inicio del combate comenzaron a causar cuantiosas bajas a sus adversarios.

Después de varias horas, hostigados permanentemente por el fuego de la fusilería y artillería mexicana, los filibusteros rompieron el combate y huyeron a refugiarse en la casa del Vicecónsul de Francia, a quien solicitaron su amparo, manifestando su rendición incondicional.

Las calles de Guaymas, sobre todo entre el sector que hoy comprende de la calles 19 a la 25, estaban cubiertas de cadáveres franceses y mexicanos, rodeados de más de cien heridos.

La sangre generosa de los heroicos combatientes nacionales no se derramó en vano: con su sacrificio habían derrotado la infame agresión.

En este hecho de armas, las tropas mexicanas tuvieron solo 19 muertos y 55 heridos, mientras que los invasores resultaron con 48 muertos, 78 heridos y 314 prisioneros inclusive el propio Conde de Boulbon, quien fue pasado por las armas como epílogo de su efímera aventura.