Revista Proyexión Guaymas: Caen presuntos homicidas de maestra

Caen presuntos homicidas de maestra

sábado, mayo 09, 2015

SAN LUIS RÍO COLORADO.- La conserje de la Escuela Secundaria General número Tres, Laura Esperanza López López y su amasio José Duarte Ramos (a) “El Paisa”, de 33 y 40 años, oriundos de General Plutarco Elías Calles, Sonora y Culiacán, Sinaloa, fueron detenidos por la PEIS cuando escapaban rumbo a la vecina población de Sonoyta, como los presuntos responsables del asesinato perpetrado en agravio de la que fuera directora del plantel, profesora Susana Cristina Pérez Martínez, de 56 años, se informó.

Señalándose que Duarte Ramos cuenta con record criminal por narcomenudeo, robo de vehículo, robo con violencia en las personas, robo agravado y robo, con domicilios en colonia Pápagos, en Sonoyta y Diez de Abril en esta localidad.

Como se publicó oportunamente, los hechos ocurrieron dentro de un aula del plantel escolar básico, ubicado en las calles Revolución y 38, colonia Burócrata, el cual había sido acondicionado como dormitorio para la mentora, quien era oriunda de Hermosillo, donde cerca de la media noche del martes pasado fueron encontrados sus restos mortales, diagnosticándosele asfixia por ahorcamiento mecánico, perpetrado por terceras personas.

Inmediatamente después se puso en marcha el operativo respectivo, encontrándosele enredado al cuello un pedazo de tela, utilizado para provocarle la defunción, además de apreciársele huellas de golpes contusos en varias partes del cuerpo.

Señalándose por parte del licenciado Manuel Rogelio López Gracia, titular de la Segunda AMPFC, que de acuerdo a las primeras indagatorias, “El Paisa” Duarte Ramos confesó que logró entrar al plantel con la complicidad de la conserje Laura Esperanza, con el fin de cobrar venganza contra la directiva, ya que había tenido fricciones con su amante, porque ésta tuvo una detención por robo a comercio y quería expulsarla.

Indicándo que la pareja fue aprehendida alrededor de las cinco de la tarde del pasado jueves en la fronteriza Sonoyta, encontrándoseles pertenencias de la víctima, como tarjetas bancarias, entre otras.

Además de confesar que luego de una reyerta con su amasia, le robó un manojo de llaves, entre ellas las de la escuela, retirándose a Sonoyta, para después regresar a esta ciudad con la intención de robarle a la maestra, con ese fin se dirigió hasta la secundaria a esperar a la profesora, a donde arribó a las 20:00 horas, y después vio llegar a Laura con unas botellas con agua potable, al verlas distraidas platicando,  aprovechó para abrir una puerta con las llaves que tenía consigo desde meses antes.

Como a las nueve de la noche se acercó al dormitorio de la hoy occisa, tocándole la puerta, lo que la hizo salir, preguntándole que si quien era, tomándola enseguida de los brazos, para introducirla violentamente, iniciándose un forcejeo, durante el cual le pegó fuertemente en la cabeza con un candado, arrojándola luego fuertemente contra el piso.

Posteriormente le anudó las manos con una calceta, quitándose después la camiseta térmica que portaba, enrollándosela en el cuello, misma que apretó fuertemente. Al verla en esas condiciones José “El Paisa” Duarte Ramos se apoderó del bolso de mano que estaba sobre el escritorio, en el cual portaba dos computadoras, igual número de celulares y tarjetas bancarias, exigiéndole las claves de acceso, mismas que anotó en un papel, para después seguir apretándole la camiseta, convertida en torniquete, hasta que perdió la vida.

Después el sujeto acudió a la vivienda de su amante, diciéndole que “había valido madre la maestra”, dándole enseguida la tarjeta bancaria y el número confidencial, para que fuera a retirar dinero a un cajero automático, a donde acudió en un taxi, de donde retornó una hora después, dándole el dinero, del cual le regresó una parte para que tomara un autobús a Sonoyta.

Al reunirse con Laura le dijo que había asesinado a la maestra y necesitaba vender las cosas que le había robado, éstos objetos materia del delito fueron encontrados al momento de su detención

Por éste motivo se les ejercitó acción penal por homicidio calificado por premeditación, alevosía, traición y brutal ferocidad; así como por robo con violencia en las personas, de noche, cometido en una institución educativa.

Lo cual se encuentra penalizado, el primero con sanción de 25 a 50 años de prisión ordinaria y el siguiente de cinco a quince años de reclusión, se añadió.