Revista Proyexión Guaymas: Se negaron a ser sicarios; los "Zetas" los fusilaron

Se negaron a ser sicarios; los "Zetas" los fusilaron

miércoles, agosto 25, 2010

Venían en un autobús el domingo por la tarde. Era el último tramo.

Los 73 migrantes, 59 hombres y 14 mujeres, procedentes de El Salvador, Honduras, Ecuador y Brasil, ya habían sorteado la mayor parte de la travesía. La posibilidad de cruzar hacia territorio estadounidense se planteaba como cuestión de horas.

En el municipio de San Fernando, Tamaulipas, el autobús fue interceptado por varios vehículos con personas armadas. Los hombres se subieron al autobús y se identificaron como "zetas". Ubicaron como migrantes a los que viajaban en el camión y anunciaron que a partir de ese momento se encontraban literalmente bajo su poder.

Los trasladaron hacia un rancho cercano para hacerles una oferta: mil dólares a la semana para que se dediquen a matar gente. Les imponían una leva para convertirlos en sicarios. Los migrantes se negaron. Ese mismo domingo, los formaron frente a una bodega y los fusilaron con armas semiautomáticas. Uno a uno, los migrantes recibieron luego el tiro de gracia.

Un joven ecuatoriano recibió el disparo con el que pretendían "rematarlo" en el cuello con orificio de salida en el maxilar inferior. Sobrevivió. Logró salir del rancho y caminar 22 kilómetros. El lunes llegó hasta un puesto de control de la Armada donde dio aviso de lo sucedido.

Elementos de la Marina realizaron por la tarde un sobrevuelo para ubicar el rancho. Al pasar por el lugar, un número indeterminado de sicarios abrió fuego contra la aeronave que dio aviso de los hechos a la base naval.

Dos helicópteros de la Armada con 70 infantes de marina a bordo llegaron para enfrentar a los sicarios. Durante el intercambio de fuego, un efectivo de la Armada murió, así como tres sicarios; otro más fue detenido y el resto logró huir. En la acción se detuvo a un menor originario de Veracruz, quien presuntamente participó en la masacre de los migrantes indocumentados.

El martes, un contingente de militares llegó al rancho para realizar una inspección. Encontraron varias camionetas y armas de diferentes calibres abandonadas y en la bodega, los cuerpos apilados de 72 migrantes.

En el reporte preliminar sobre las víctimas se establece que una de las 14 mujeres se encontraba en un avanzado estado de embarazo.